Los consumos intermedios a los que se enfrenta el campo para lograr sacar al mercado su producto, que están en unos precios disparados, lastran la rentabilidad del sector. Lo denuncian insistentemente los agricultores y ahora hay datos localizados en Zamora que ponen cifras a la dimensión del problema. Los aporta el Colegio de Economistas de Valladolid, Palencia y Zamora, que indica que el valor de la renta agraria en la provincia de Zamora asciende, con los últimos datos de ejercicio cerrados (los del año 2025) a 386,7 millones de euros. Aproximadamente el diez por ciento del Producto Interior Bruto de la provincia y, en términos porcentuales, un catorce por ciento más que lo que la renta agraria supuso en el año 2024.
Ello pese a que la producción ha ido en aumento. Y es que lo que salió de las explotaciones agrícolas y ganaderas en el año 2025 valía 920,6 millones de euros, un 8,5% más que un año antes. Se produce más, es un hecho, y lo que sale vale «algo más», pero no lo suficiente para compensar los gastos. Para producir estos 920,6 millones de euros las explotaciones gastan 536,6. Un cinco por ciento más que un año antes, que a su vez supuso un veinte por ciento más que el precedente. Solo las subvenciones recibidas por los agricultores y ganaderos, que según los datos el Ecova son de algo más de 113 millones de euros, sirven para cuadrar los números. De no ser por esta vía de ingresos, muchas explotaciones serían, directamente, inviables.
«Competimos contra unos países que tienen una mano de obra mucho más barata, con unos insumos infinitamente más baratos que los nuestros», aseguraban hace unos meses los agricultores, que realizaron varias jornadas que protestas que no acabaron de coger vuelo. «En otros países hay permitidos unos insecticidas y plaguicidas que eliminan lo perjudicial en una pasada. Aquí no, aquí tenemos que dar cinco o seis pasadas a los cultivos porque los productos que se nos permite usar no son tan efectivos y además son más caros», decían desde el sector. Los números, parece, dan la razón a los agricultores.
Los datos demuestran lo que denuncian los agricultores cada vez que tienen ocasión. El sector, dice, «no puede más». «En cinco, diez o quince años, si esto no cambia, habrán cerrado muchas de las explotaciones de Zamora, porque hay cultivos que ya no son rentables ni con la PAC», lamentan los agricultores. Para muestra, el cereal, que el año pasado tuvo una temporada «histórica», con rendimientos de más de cuatro toneladas por hectárea como término medio, 8,4 millones de toneladas en total en la provincia. Unos números que, debido al encarecimiento de los insumos y a lo que, en suma, se necesita para producir el cereal, hacen que la rentabilidad caiga en picado. «Así», concluyen desde el sector, «no podemos seguir».
