Ochocientos kilómetros separan Zamora del estadio Nova Creu Alta, donde el Zamora CF rozó el ascenso a Segunda División. Cientos de aficionados se desplazaron para apoyar al equipo en Sabadell y muchos más, miles, siguieron los avatares de los suyos desde Zamora. La Plaza Mayor, convertida en punto neurálgico para ver el partido, reunió a cientos de personas, que hicieron un parón de dos horas en el inicio de las Fiestas de San Pedro para ver el partido. Tanto allí como aquí se vieron las mismas caras, de esperanza al principio, de contrariedad con el tempranero primer gol del equipo local, de enfado con el penalti no pitado a Kike Márquez, de lamento con el cabezazo al palo de Markel Lozano y de tristeza con el resultado final.
Así se vivió el partido.














