Puebla de Sanabria mantiene la esperanza de abrir su camping este verano. El Pleno del Ayuntamiento aprobó finalmente este miércoles la idea del equipo de Gobierno para utilizar la fórmula «transitoria» del contrato de servicios y poner a disposición de los turistas las instalaciones durante esta campaña sin lanzarse directamente a un proceso de licitación que, por plazos, mantendría cerradas las dependencias en los meses de calor.
Según ha explicado el alcalde, José Fernández, el Partido Popular decidió apoyar finalmente la propuesta del PSOE para poner en marcha un plan que el propio PP y otros concejales de la oposición habían rechazado en el Pleno. Ante eso, se abrió un periodo de «reflexión» que se concretó con la convocatoria de otra sesión. Y ahí sí, la idea del contrato de servicios salió adelante.

El plan consiste básicamente en conceder el servicio a una empresa con una fórmula en la que el Ayuntamiento paga una cantidad anual a la adjudicataria, basada en un estudio económico previo, pero se encarga de recaudar los cobros en el camping, de tal manera que, según Fernández, el municipio no debería perder dinero. Según el plan, esto permitiría mantener las instalaciones disponibles para los turistas mientras se prepara el pliego definitivo para una concesión por un periodo más amplio.
En ese escenario se mueve ahora Puebla, aunque algunos de los concejales expresaron en el Pleno su opinión de que este contrato supone un perjuicio para el municipio y propusieron, al menos, «una gestión directa». Según Fernández, su planteamiento es el único viable a estas alturas, y aún así va cogido con pinzas en los tiempos. El Ayuntamiento ha de acondicionar una zona castigada por la falta de mantenimiento desde que la última adjudicataria se marchó – después del verano pasado – y confiar en que los plazos administrativos corran sin contratiempos.
Por el momento, veinte días de exposición pública desde este miércoles, como admitió Fernández, que defendió la necesidad de abrir las instalaciones para dar cabida a «mucha autocaravana, tiendas de campaña» y otros modelos de acampada habituales en un camping con restaurante y piscina que, una vez pasado el citado periodo transitorio, va a necesitar «una fuerte inversión» para quedar en condiciones cuando el futuro adjudicatario asuma las riendas.
En la sesión plenaria, el Partido Popular admitió que la fórmula no es la ideal y que ellos habrían hecho las cosas «de otra manera», pero apostó por el pragmatismo, habida cuenta además que los campings Folgoso y Peña Gullón, ya en el municipio de Galende, estarán cerrados otra temporada más.
