El nuevo Gobierno de la Junta de Castilla y León toma posesión este lunes. Y sí, es cierto que hay una cierta continuidad en el Ejecutivo, con el mismo presidente al frente, Alfonso Fernández Mañueco, y figuras como Isabel Blanco, Carlos Fernández Carriedo o Juan Carlos Suárez-Quiñones en puestos de elevada responsabilidad. Pero también hay cambios palpables. El primero, que Vox entra de nuevo en la ecuación con la Vicepresidencia Primera y otras dos consejerías. El segundo, que el PP mueve algunas piezas en áreas como Educación, Medio Ambiente o Movilidad y Transformación Digital.
Zamora espera ahora resultados en la gestión de una Administración con un catálogo amplísimo de competencias en servicios sociales, sanitarios, de gestión de los incendios, de cooperación transfronteriza y de otros muchos capítulos. En los próximos meses, será el momento de evaluar si la nueva coalición funciona. Lo que está claro es que su rendimiento marcará el paso en el territorio.
También para las administraciones locales, que se enfrentan al cambio de interlocutores y de algunas de las políticas de la Junta justo en el momento en el que se sitúan en el último año del mandato. De hecho, si los plazos legales se cumplen – que se cumplirán – las elecciones municipales se celebrarán el 23 de mayo de 2027 y la toma de posesión de los alcaldes tendrá lugar el 12 de junio.
Es decir, a los mandatarios municipales les quedan doce meses por delante antes de marcharse o de someter su continuidad con el bastón de mando a la decisión del Pleno que resulte de la votación popular. Uno de los que ya ha anunciado que tomará la puerta de salida es el alcalde de Zamora capital, Francisco Guarido, que tendrá que lidiar con la nueva Junta antes de abandonar un cargo en el que lleva once años exactos.
Conviene recordar que el Ayuntamiento tiene muchos proyectos en marcha de la mano de la Junta de Castilla y León. Entre ellos, varias obras. Por ejemplo, la del centro cívico, a la que el alcalde hizo referencia en sus redes el pasado viernes: «Sigue lenta, pero el tema es que siga y se acabe para prestar un servicio importantísimo en la ciudad», deslizó Guarido, que recordó que ahí se trasladará la biblioteca de la Candelaria junto a otros servicios tras una obra de siete millones de euros «pactada con el presidente Herrera».
No parecen casuales las palabras de Guarido en este contexto de cambio de Gobierno. De hecho, el alcalde también hizo referencia a las obras del Conservatorio, que han sufrido retrasos importantes en los últimos años, pero que siguen en los planes de la Junta. Ahora, al frente de Educación ya no estará Rocío Lucas, sino María Pardo. Ese movimiento es una alteración, pero cabe pensar que de tono menor, habida cuenta de que todos los interlocutores ya conocen a la nueva consejera por su pasado reciente como directora general de Vivienda.
En las obras y en otros asuntos como los planes de empleo o los acuerdos para la financiación de los servicios sociales tendrá que entenderse el Ayuntamiento con la Junta, como también habrán de hacerlo otros municipios y la propia Diputación Provincial, que se asoma ahora a un escenario de colaboración con el Ejecutivo autonómico que se prevé fluido, pero condicionado por el cambio de un Gobierno monocolor del Partido Popular – como lo es el de la Encarnación – a una coalición con Vox.
En todo caso, se prevé que proyectos clave como los planes de vivienda o los de desarrollo como el Plan de la Raya o el de Tierra de Campos sigan adelante sin sobresaltos. Vox se ocupará ahora de Cultura, Turismo y Deporte, de un área llamada Desregulación junto al grueso de los servicios sociales y de las parcelas más vinculadas al sector primario. El resto continuará en manos del PP. De hecho, la parte de Vivienda o Despoblación estará directamente bajo el control de la zamorana Isabel Blanco.
Las palabras de Faúndez
Aquí, Faúndez también afronta su último año de mandato – las diputaciones cambian a finales de junio de cada año electoral municipal – y el presidente quiso recordar que no hay nada garantizado en relación a su futuro. De hecho, no prevé organizar un Día de la Provincia en las mismas fechas de 2027 por si hay otro equipo a las puertas que prefiere evitarlo o hacerlo más de cara a septiembre u octubre. Es anecdótico, pero sintomático.
Es más, en su discurso de la jornada festiva de este año, celebrada el sábado en Moraleja del Vino, Faúndez lanzó una «reflexión personal» al hilo de este asunto: «Dentro de un año no sé dónde estaré, nunca me ha preocupado porque además no necesito la política para vivir, pero allá donde esté recordaré estos momentos que he vivido con vosotros». Todo dependerá de su decisión, de la del partido y del resultado de las urnas, claro.
Y, en paralelo a todo esto, otro asunto: el del delegado territorial. Con el cambio de Gobierno, no solo se mueven los consejeros, también otros puestos como los de las direcciones generales y los de los representantes del Ejecutivo en las provincias. Públicamente, ni se ha confirmado ni se ha descartado la continuidad de Fernando Prada en el cargo. Presumiblemente, se sabrá pronto.
