Zamora reivindica el papel fundamental de la producción de trigo y elaboración de harina y de pan en la economía provincial y en el dibujo de los productos gastronómicos más destacados de la provincia. La ciudad acoge esta semana el I Congreso Internacional de Panes y Harina, un evento que sirve de antesala al ya anunciado Pan Fest que se celebrará en septiembre de 2027 en la ciudad y que durante estas últimas jornadas ya calienta motores con varias actividades previas. Promovido por la Caja Rural de Zamora en colaboración con Vocento, el Pan Fest busca situar a Zamora como «referente en la industria agroalimentaria», fomentando la «proyección» de la provincia en todo lo que tenga que ver con la promoción del pan y la harina, según ha asegurado hoy Cipriano García, director general de Caja Rural de Zamora, durante la inauguración del Congreso.
La iniciativa cuenta con un unámine respaldo institucional. El delegado de la Junta en Zamora, Fernando Prada, ha destacado el papel de la agricultura como «elemento fijador de población y creación de empleo» en los pueblos, mención especial para el pan, que «ha dejado de ser un elemento de adorno en nuestra mesa para ser un elemento fundamental». Prada ha pedido «aprovechar las ventajas del territorio», especialmente las que tienen que ver con el sector agrícola y ganadero, para generar valor añadido.
Emilio Fernández, diputado de la Diputación de Zamora, ha destacado por su parte el valor de la harina zamorana, una de las 16 figuras de calidad alimentaria que hay en la provincia. Y David Gago, concejal de Promoción Económica, ha destacado que Zamora vuelva a convertirse en una ciudad referente en el sector gastronómico, como sucede con el queso durante la celebración de Fromago. «Esto es el primer paso para convertirnos en la capital internacional del pan y la harina», ha puntualizado.
Durante la celebración del congreso estarán en Zamora expertos, científicos, panaderos, cocineros y varios representantes profesionales de oficios que están relacionados directa o indirectamente con el pan. «Queremos convertir a Zamora en el territorio del pan y la harina, que estos productos tengan en esta ciudad su sede, lo que es un activo importante desde el punto de vista económico pero también desde el punto de vista cultural», han expresado los organizadores.
