Villardondiego se ha movido para que sus vecinos tengan una nueva alternativa de ocio, alguna facilidad más en su día a día y, además, para generar más actividad económica en el pueblo. Así, después de varios meses de trabajo y de una siempre tortuosa fase administrativa, la localidad ha inaugurado este mes de junio su comedor social, un lugar en el que se dan comidas para alrededor de cincuenta personas y que puede ser usado por la gente durante todos los días de la semana, convirtiéndose además en un motivo de visita para los residentes en otras localidades cercanas.
Sergio del Teso, alcalde de Villardondiego, ratifica que el objetivo de la inversión es dar «vida social» al pueblo a la par que se ofrece un servicio a las personas, muchas de ellas mayores, que están solas en casa y que, circunstancias de la vida, no quieren ya cocinar. Así que la cosa es fácil. Siempre con reserva, tanto para los vecinos del pueblo como para los que lleguen de fuera, uno llama al restaurante y reserva mesa. El comedor tiene un carácter prioritario social para los vecinos del pueblo, así que los empadronados en Villardondiego tienen «preferencia», asegura el alcalde, a la hora de sentarse. A cambio de una cantidad muy económica, las personas que asistan al comedor pueden comer un menú diario elaborado con ingredientes de la tierra y recetas «de toda la vida».

Gracias al comedor, Villardondiego ha conseguido crear dos puestos de trabajo, dos personas que están empleadas ahora a jornada completa y que se encargan de preparar los menús para los comensales, que han acogido, asegura el alcalde, con buen ánimo este proyecto y que han conseguido llenar el comedor ya en varias ocasiones en solo dos semanas abierto al público. Colabora también el camarero del bar anejo (bar y comedor se comunican), que estaba ya contratado previamente por el Ayuntamiento (el bar es municipal) y una trabajadora más que acude a la hora de dar el servicio. «Empleo, opciones de ocio para los vecinos y una labor social para los que lo necesiten» son los ejes del proyecto, apostilla Del Teso.
El Ayuntamiento asegura que el proyecto trata además de traer «vida» al pueblo. «Tenemos una iglesia fabulosa y algunas cosas que ver, pero la gente necesita una alternativa para comer y animarse a venir a estos pueblos», razona el alcalde de Villardondiego. En el primer fin de semana ya se ha notado más movimiento de grupetes de personas que han aprovechado la mañana del domingo para dar un paseo y para quedarse a comer. «Si ya hemos conseguido contratar a dos personas, es posible pensar que se pueda contratar a dos más si el comedor va bien. Ya son cuatro, más una de apoyo y el camarero del bar, seis», resume el regidor, que celebra la buena acogida. Para este fin de semana, tanto el sábado como el domingo, el comedor estaba ya completo.

El de Villardondiego es un ejemplo de los ayuntamientos zamoranos que, ante la falta de iniciativa privada (que tiene que ver lógicamente con la falta de vecinos que den rentabilidad a los negocios) han decidido coger el toro por los cuernos y hacerse cargo en primer persona de los servicios que se ofrecen a los vecinos, aunque se trate de asuntos de hostelería que normalmente suelen ser asumidos por empresarios individuales o empresas.
En este pueblo del alfoz de Toro, como también ha sucedido en muchos, el bar corrió peligro cuando la persona que lo regentaba lo dejó, así que fue el propio ayuntamiento el que lo abrió y el que ha contratado al personal para explotarlo. En él se han gestionado además algunas inversiones, como la instalación de una gran pantalla con conectividad que sirve para realizar cursos o actividades a través de Internet, actividades de interés para los residentes en el pueblo.
Y en el bar se trabaja para habilitar ya en los próximos días una terraza de verano con la que fomentar aún más la vida social del pueblo, especialmente en las noches de un verano en el que la población se multiplica. Y es que, además de los servicios básicos que debe ofrecer un ayuntamiento, sacar a los vecinos de casa para que socialicen entre ellos se ha convertido en un objetivo fundamental para los municipios. Aquí se está cumpliendo.
Este reportaje es un contenido patrocinado por el Ayuntamiento de Villardondiego






