El discurso de Javier Faúndez en el Día de la Provincia ha sido una reivindicación de su gestión en estos tres años que acumula como presidente de la Diputación. Con muchos alcaldes enfrente y ante el escenario de los doce meses finales del mandato, el político alistano ha resumido su forma de trabajar en tres verbos: «escuchar, planificar y resolver». Luego, en la versión extendida, la enumeración de obras, intervenciones, proyectos y alguna promesa ha servido para apuntalar la idea de pragmatismo en su tarea que siempre ha pretendido trasladar el hombre que llegó al cargo principal de La Encarnación en junio de 2023.
Faúndez ha hablado de cercanía, de «acciones encaminadas a mejorar la vida de los demás» y de cumplimiento de los compromisos. «Hace tres años, en el acto de mi investidura como presidente de la Diputación, dije que asumía esta responsabilidad con humildad, con ilusión y con compromiso firme, y afirmé que mi mayor preocupación era la de no defraudar. No sé si lo habré conseguido, pero desde el primer momento hemos trabajado con el objetivo de convertir a la Diputación de Zamora en una institución moderna, dinámica, comprometida con el territorio, útil, respetada y valorada por el ciudadano», ha expresado el mandatario antes de zambullirse en el balance.
Tres capítulos
El presidente ha dividido su hoja de resultados en tres áreas: patrimonio, provincia y administración. Y se ha extendido particularmente en la primera para defender «un esfuerzo inversor sin precedentes» en la conservación de los edificios propios. Faúndez ha citado aquí las obras en el Ramos Carrión, en Ifeza, en el Colegio Universitario o en el Antiguo Palacio Provincial. Este último inmueble será la sede de una oficina de turismo conjunta con el Ayuntamiento y, en este mes, se licitará la segunda fase del proyecto para convertir parte de los espacios «en una sala de exposiciones de primer nivel, única en la provincia». El resto del edificio se dedicará a una exposición permanente de la obra de artistas zamoranos.
A partir de ahí, Faúndez ha hecho referencia también a la rehabilitación integral del Colegio del Tránsito y ha anunciado que la Diputación trabaja ya en la redacción del proyecto del edificio que albergará el futuro archivo de la institución en los terrenos cercanos. A todo esto, el presidente ha añadido las «mejoras diversas» en el Virgen del Canto de Toro y otras intervenciones para una inversión total de ocho millones de euros en todo el mandato para proteger el patrimonio de la institución.
Ya en el apartado de provincia, Faúndez ha reivindicado la inversión para mejorar el abastecimiento de agua, el esfuerzo para proteger a los pueblos de los incendios, la movilización de dinero para los planes de obras, la reforma de consultorios, la rehabilitación de locales como bar, las ayudas para las las instalaciones deportivas, culturales, parques y jardines, el respaldo para financiar 217 obras extraordinarias o los acuerdos con la Junta para tratar de desbloquear la situación de la vivienda.
«Una vez finalice el mandato, este equipo de Gobierno habrá destinado, con recursos propios y para actuaciones directas a los ayuntamientos, más de 100 millones de euros en prácticamente 5.000 obras repartidas por toda la provincia», ha asegurado Faúndez, que ha sumado a esto la ejecución de carreteras o el arreglo de caminos rurales asfaltados. «Tal y como prometimos, este mandato es en el que más recursos se han destinado al medio rural de esta provincia en toda la historia de la Diputación. Y lo hemos hecho sin endeudarnos y con nuestras cuentas completamente saneadas», ha advertido Faúndez.
En este punto, el mandatario provincial ha incidido en que este es «el momento histórico de mayor colaboración entre la Diputación y la Junta» y ha profundizado en las buenas relaciones con la administración autonómica, comandada por el PP y Vox, con la que ha utilizado un tono amable en contraposición al que le ha dedicado más adelante al Gobierno de España, comandado por el PSOE y Sumar.
Ya en la última parte de su discurso, Faúndez ha destacado la importancia de mejorar la administración y ha puesto sobre la mesa distintas ayudas destinadas a las empresas y a los pueblos. Entre estas últimas, la que permitirá «luchar contra la exclusión financiera» con los furgones que viajarán por los municipios que carecen de servicios bancarios.
En este capítulo, Faúndez ha resaltado igualmente el incremento de la dotación para los servicios de ayuda a domicilio, la apuesta por los polígonos, la modernización del parque de maquinaria o la participación de la Diputación Provincial en el Plan de Fomento de Tierra de Campos o en el Plan de La Raya.
Ya fuera de los puntos principales, Faúndez ha afeado al Gobierno de España su falta de compromiso firme con la musealización del nuevo Museo de Semana Santa de Zamora y se ha comprometido a que la institución que preside aporte un tercio de la financiación necesaria para el equipamiento. «En la gestión pública, si quieres tener credibilidad, cuando se da una palabra, hay que cumplirla», ha deslizado el político alistano, que ha aseverado que la cantidad precisa irá en el presupuesto del año que viene.
Después de mayo del 27
Para terminar, Fáundez ha situado a Zamora como «tierra de oportunidades y de futuro» y se ha comprometido a trabajar «hasta el último minuto de este mandato». Lo que no ha hecho es despejar las dudas sobre lo que pasará luego. En mayo de 2027 habrá elecciones municipales. Después, se asignarán los diputados provinciales en función de esos resultados en los ayuntamientos y con el habitual reparto por partidos judiciales. La previsión es que el dirigente pueda aspirar a seguir en el cargo, pero el propio presidente ha sido cauto en ese sentido.
«Dentro de un año, no sé dónde estaré, nunca me ha preocupado, pero allá donde esté, recordaré estos momentos que he vivido con vosotros. Siempre me llevaré ese recuerdo y la satisfacción personal de haber dedicado una parte de mi vida, con mayor o menor acierto, a mi gente, a vosotros, a los zamoranos», ha zanjado Faúndez.
