Sucede en ocasiones que tiene que venir gente de fuera para abrir los ojos y mostrar a los habitantes de un lugar la riqueza de lo que les rodea. Algo así ha sucedido este fin de semana en Sayago, donde el II Encuentro Nacional de Piedra Seca ha supuesto para los defensores de esta técnica de construcción un espaldarazo a la labor de defensa y difusión del patrimonio que se viene haciendo por parte de la Red Sapiense. Jaime del Barrio es el representante de la asociación y asegura que los visitantes que durante el pasado fin de semana visitaron Roelos de Sayago y Salce se han quedado “muy sorprendidos” del gran patrimonio atesorado en esta comarca zamorana. “Han venido canteros de profesión, arquitectos, artesanos de la piedra seca en lugares en los que esta técnica se ha cuidado y respetado, y les ha impactado extraordinariamente”.
Si para algo sirven estos encuentros entre expertos de diferentes regiones es, además, para intercambiar experiencias. “Expertos de Huesca, de Valencia y de Francia se han quedado sorprendidos del patrimonio que hay en Zamora”, insiste del Barrio, que se da muy por satisfecho con lo acontecido durante el fin de semana. Un espaldarazo a la labor de promoción del patrimonio que se lleva a cabo para la que viene bien fijarse en lo que han hecho otros territorios del país. Y es que comarcas del este peninsular donde el patrimonio guardado no es ni mucho menos tan extenso como en Zamora (solo en Roelos de Sayago hay unos 900 kilómetros de muros en piedra seca) han sabido aprovechar y exprimir mucho mejor el potencial. «Es lo que nos falta a nosotros, pero aquí tenemos un patrimonio único en el mundo», aseguran los organizadores del encuentro.

Así, una de las principales conclusiones del encuentro, conclusiones que se redactarán de manera oficial en las próximas semanas, ha ido encaminada a la necesidad de realizar una formación reglada de la piedra seca. Primero, para mantener una técnica que viene de hace siglos y de la que cada vez hay menos maestros en capacidad de enseñar a quien venga por detrás. Es necesario, por tanto, registrar el saber popular, escribirlo, mantenerlo para que quien venga por detrás sepa dónde acudir para tener información. “Hay una generación que se nos va y que se va a llevar mucho conocimiento que tenemos que ser capaces de mantener”, apostillan desde Red Sapiense.
Ejemplos de esta generación son varios artesanos homenajeados durante el fin de semana en Salce y en Roelos. Recibieron el reconocimiento de los defensores de la piedra seca Felipe Marino de Villar del Buey, Alejandro Hernández de Muga de Sayago, Agustín Prieto de Bermillo de Sayago, Bernardo Pérez de Pasariegos, Tomás Corral de Fornillos, José Antonio García de Roelos, Adolfo Garzón de Villalcampo, Manuel Rodrigo de Moralina, Antonio Vázquez y María Ángeles Fernández.
Sobre las conferencias sobrevoló la idea de empezar a impulsar una formación profesional en la materia. Ya se hace en institutos de la Comunidad Valenciana y de Cataluña, así que el ejemplo existe, y también la convicción de que es viable. La cuestión es hacer que las construcciones en piedra seca sean a la par que interesantes desde el punto de vista patrimonial una oportunidad laboral para los jóvenes, algo en lo que confían en la Red Sapiense valiéndose de la necesidad de reivindicar el patrimonio local y, de nuevo, apoyándose en las experiencias de otras comunidades. “En Zamora, y en Castilla y León, está casi todo por hacer. Las oportunidades que tenemos por delante son enormes”, celebra Jaime del Barrio mirando la historia por el lado optimista.
