En la convocatoria de plazas MIR que acaba de terminar, el Complejo Asistencial puso sobre la mesa 26 plazas para médicos, doce de Medicina Especializada y catorce para médico de Familia. Las primeras doce que se cubrieron fueron las de Especializada, y no estuvieron precisamente entre las opciones preferidas por los médicos que elegían el primer lugar. El primer facultativo que optó por Zamora se formará en Otorrino y eligió plaza en el puesto 2.225. Después vinieron Cirugía, Anestesia, Digestivo, Radiodiagnóstico, Psiquitaría, Intensiva, Interna y Medicina Preventina. Y, luego, las catorce plazas de Medicina Familiar. El primer aspirante que escogió una plaza de esta especialidad en Zamora tuvo en turno 12.684. Antes que él, más de doce mil personas habían visto estas plazas en la provincia y habían escogido otras.
Sea como fuere, el cupo se cubrió y, salvo por dos personas que eligieron Zamora y que el viernes no se presentaron a la toma de posesión, los médicos inician ahora un periodo formativo que, esperan en el Complejo Asistencial, les lleve a quedarse en Zamora. Edgar Sejas y Jesús de la Torre son dos de los médicos que empezarán a asumir poco a poco funciones de médico de Familia en Zamora, dos personas de fuera de la provincia, llegados al Complejo Asistencial tras el proceso de elección de plazas MIR y con las esperanzas intactas en el proceso que inician ahora.
Edgar viene de Bolivia y asegura que siempre había pensado en esta especialidad, ya conocida para él. Ni le echa para atrás la carga de trabajo ni lo recóndito de algunos destinos que pueden tocar a partir de ahora. «La calidad del trabajo depende mucho de la gente que haya. Zamora es un buen lugar, la gente es buena, nos ha recibido con los brazos abiertos», apunta el médico, que llegó a España por Canarias para desplazarse después a Valladolid y, por último, a Salamanca, donde ahora reside. «Tengo muy buenas referencias de compañeros anteriores que han pasado por Zamora, que son estupendos profesionales y me han animado a venir aquí». ¿Llega con la idea de quedarse? «La mayoría de los médicos se han quedado así que posiblemente mi futuro, si Dios quiere, sea aquí en Zamora», apunta.
Con «ganas de aprender» llega también Jesús de la Torre, que habla de un «cúmulo de circunstancias» que le han traído a Zamora. «Todo pasa por algo, así que seguro que es para bien», asegura antes de recibir la bienvenida, el pasado viernes, de los responsables del Complejo Asistencial de Zamora. Aunque el médico, como antes había hecho su compañero, no asegura que su primera opción era la medicina de Familia, sí que destaca el «trato más cercano» de esta especialidad en comparación con otras en las que no se conoce tan de primera mano al paciente. «Si se hacen bien las cosas y no se está cambiando de médico de Familia» continuamente «se puede hacer un seguimiento del paciente durante años, y eso al final redunda en su beneficio», apunta el nuevo MIR del Complejo Asistencial, que reconoce que la especialidad de Familia es una que «cada vez la gente quiere menos».
Los médicos MIR se incorporaron a su puesto el viernes y algunos han trabajado ya durante este fin de semana. Con el inicio de la nueva semana estarán ya todos en activo, cada uno en los funciones que les sean encomendadas por parte de sus responsables. Funciones que irán más allá de las que realicen compañeros en otras provincias, a buen seguro, algo que pasa en todos los hospitales pequeños y medianos, como Zamora. «Podrán trabajar más y ver más cosas que en lugares más grandes», apuntaba el viernes Luis Miguel Palomar, el responsable del área formativa del hospital. La llegada de médicos se completará cuando lleguen a Zamora otros dos extracomunitarios que han pedido una prórroga (uno en Medicina Familiar y otro en otra especialidad) y cuando se cubran las dos plazas dejadas libres por los dos médicos que no se han presentado y que, confían los responsables del Complejo, se acaben cubriendo en el periodo de repesca.
