Asociación de Municipios por la Energía Sostenible en Castilla y León. Bajo este nombre han constituido una asociación algunos de los varios municipios zamoranos que tienen sobre la mesa proyectos de plantas de biogás a los que, aseguran, tienen que otorgar las licencias «sí o sí» porque es lo que marca la ley. Pero el proceso que hay tras la implantación de esta industria en el territorio y las consecuencias que pueden existir en el futuro generan dudas, también en municipios con corporaciones, de entrada, no contrarias a la llegada del biogás a sus términos municipales. «Vigilaremos, con controles rigurosos, que se cumpla toda la legalidad, que no haya contaminación, que no haya olores, que haya beneficios para el pueblo e intentaremos que se genere empleo local y que los ingresos que se quedan en las arcas municipales sean los máximos posibles», ha asegurado hoy Félix Roncero, alcalde de Peleas de Abajo.
La puesta de largo de la asociación se ha llevado a cabo precisamente en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Peleas de Abajo, uno de los más cuestionados por la llegada del biogás. Presentes han estado también los alcaldes de San Cebrián de Castro, Villardondiego y El Cubo del Vino. No el de Coreses, aunque ha sido mencionado como miembro también de la asociación. Los ayuntamientos, que han acordado pagar 1.000 euros anuales cada uno, han contratado ya los servicios de un abogado, Ramón Hernández, convencidos de que las actuaciones que se tengan que llevar a cabo «serán más útiles si hay unión». Abogado que estudiará la dación de licencias para que todos los trámites se ajusten a derecho. Fruto de este estudio, que los pueblos catalogan como «exhaustivo», en los próximos días se dará el primer permiso de obra a una empresa, a Norton Dos Ibérica, precisamente en Peleas de Abajo.
El abogado ha apuntado que los pueblos «no pueden vivir de espaldas a la realidad» y han incidido en que «la llegada de las plantas de biogás y de las energías renovables» son cuestiones «que han llegado para quedarse». «Queremos que se nos pueda oír, que tengamos acceso a la información y que podamos actuar en defensa de nuestros intereses de manera conjunta», ha puntualizado Ramón Hernández, que ha abogado por estudiar especialmente «qué mecanismos de control habrá y qué responsabilidad tendrán las empresas promotoras» en caso de incumplir las exigencias que marca la ley. Que son «muchas», dicen los ayuntamientos reunidos hoy, en contra de lo que opinan las asociaciones contrarias al biogás.
Los ayuntamientos hablan fundamentalmente de dos cuestiones. Primera, la legalidad. «No podemos no dar trámite a cuestiones que son legales, no podemos negarnos a algo que llega aquí con todos los informes técnicos. Podemos reivindicar, exigir más controles, pero no podemos negarnos», ha indicado el alcalde de Peleas de Abajo. Y, segundo, la cuestión económica. Hay «beneficios» que se pueden cuantificar, aunque sea aproximadamente, como el pago de la licencia de obra, el futuro IBI, el Impuesto de Actividades Económicas o las tasas que se estimen. Y otras cuestiones que son de momento meras declaraciones de intenciones, como la petición a las empresas para que establezcan su sede social en los municipios (algo ciertamente complicado) o la que se cursa para que las contrataciones sean de personas que viven en el territorio. «Nosotros somos administraciones públicas y lo que hacemos es defender a nuestros vecinos de la mejor manera posible, pero no podemos negarnos a aplicar la ley», ha insistido Roncero.
Por lo demás, el alcalde de Peleas, que ha actuado a modo de portavoz del resto de regidores presentes hoy en el municipio de la Tierra del Vino, ha querido negar que esta cuestión, la del biogás, esté afectando a la convivencia en los pueblos. «Aquí viene gente de Jambrina a echar la partida y los vecinos de Peleas de Abajo vamos a Jambrina cuando tenemos que ir, y no pasa nada», ha apuntado en referencia a la polémica entre ambos ayuntamientos a cuenta de una de las plantas de biogás proyectadas en Peleas de Abajo, que está más cerca de las casas de Jambrina que las del propio pueblo anfitrión. Por lo demás, ha criticado Roncero a algunos de los asistentes a las manifestaciones contra el biogás. «Hay gente que va y no ha visto nunca una planta de estas y ya está en contra. Ahora hay muchos controles, es muy difícil que haya riesgos. Y si se ve algún fallo, para eso nace esta asociación, para estar encima de las empresas. Muchas veces un ayuntamiento no tiene fuerza, pero entre todos será más fácil», confían los regidores municipales, que aseguran que han recibido ya peticiones de ayuntamientos de Salamanca para formar parte también del colectivo recientemente constituido.
