Zamora y Tras-os-Montes tienen problemas comunes y quieren resolverlos juntos. Al menos, van dando pasos para hacerlo. Así lo manifestaron este martes en el Foro Económico Transfronterizo celebrado en la sede de Nerba, la asociación empresarial del distrito de Bragança. Allí estuvieron los representantes de la CEOE y de la Cámara de Comercio de la provincia junto a los representantes de los negocios y las instituciones de la región lusa. La idea era empezar a dar forma a una gobernanza común y sentar las bases de las estructuras que regirán esa relación.
En ese marco, hubo determinados representantes que fueron muy contundentes a la hora de presentar sus argumentos. Quizá, el que más, el presidente de la Comunidad Intermunicipal Terras de Tràs-os-Montes, Pedro Lima, que advirtió, desde la óptica portuguesa, de que «el océano no representa una solución, sino un bloqueo». El mensaje iba para quienes ven en Lisboa o en Oporto un aliado posible para este territorio. En cambio, «el gran centro es Europa y, para Portugal, Europa empieza por Zamora», añadió el representante institucional.

En esa línea, Lima abogó por abandonar los mensajes sobre territorios periféricos y defendió una idea clara: «Hay que dejar de esperar que venga un salvador; tenemos que trazar nuestro camino». Y eso pasa, en parte, por empezar a respetarse. «Aquí se produce energía que se consume en los grandes centros. Imagina que un día apagamos el interruptor. No estoy bromeando porque la venta de nuestro territorio no es una broma», insistió el presidente de la Comunidad Intermunicipal.
En lo que tiene que ver con Zamora, Lima resaltó que hay que definir cómo se va a concretar la unión con el territorio vecino. «En nuestras zonas tenemos tiempo, respiramos mejor, hay productos fantásticos, contamos con un gran patrimonio religioso y con las personas», enumeró el político portugués en referencia a las regiones fronterizas. «Los nómadas digitales quieren eso, pero también educación», alertó el propio representante trasmontano, que insistió en el mensaje de autoprotegerse contra el centralismo y «decir no» cuando sea pertinente.
Las palabras de Lima fueron las más contundentes, pero no las únicas. Desde Portugal, también la presidenta de Nerba, Ana Carvalho, o la mandataria municipal de Bragança, Isabel Ferreira, incidieron en cuestiones como las carreteras o las conexiones ferroviarias. Sobre lo primero, hay problemas con la financiación comprometida para ejecutar la Bragança – Rio de Onor que ha de convertirse en la vía que complemente la futura Rionor – Puebla. «Esto parece no tener el apoyo político que merece», deslizó la presidenta de la Cámara.
Más allá de esa queja, Ferreira apostó por darle la vuelta al pesimismo tradicional para convertir la situación rayana en «una ventaja estratégica en el posicionamiento de estas zonas dentro de la Península Ibérica». «Hay que identificar oportunidades comunes de crecimiento y conseguir inversiones millonarias. A veces, parece que estamos mendigando», protestó la política brigantina, que demandó «una reflexión conjunta» para crear «las condiciones favorables a la fijación de empresas y población».
Desde la CEOE y la Cámara de Comercio de Zamora, los mensajes fueron en la misma línea, centrados también en la reclamación de una fiscalidad diferenciada que llega a Soria, Teruel y Cuenca, pero no a la provincia. Hasta Bragança se desplazaron los máximos exponentes de ambos colectivos, José María Esbec y Enrique Oliveira, pero también empresarios como Rubén Pérez, de Alcosal, que exigió más a las autoridades: en su sector, el de la construcción, con más medios para la rehabilitación de viviendas, pero también en otros: «No solo vale con atraer turismo, porque corremos el riesgo de que esto quede como un territorio yermo», consideró el empresario, que acudió en representación de la CEOE.
Pérez auguró que, si desde el territorio no se actúa, «otros se aprovecharán, pero vendrán de fuera». Luego, hizo una defensa de la pertinencia de mejorar los servicios en el medio rural y abundó en el mensaje sobre la producción de energía: «El tema de las eléctricas es poco menos que un expolio».
«Un espacio permanente de diálogo»
Con todos estos temas en la palestra, una mesa empresarial sirvió para abrochar el acto y para poner de manifiesto que la cooperación transfronteriza viene de antaño, ya de la época del contrabando. Ahora, toca afinarla e institucionalizarla. Para ello, la propuesta es crear ya «un espacio permanente de diálogo» entre las empresas y las administraciones públicas. Al menos, una vez al año a nivel global alternando la sede entre Zamora y Tras-os-Montes. Ahí y en los encuentros individuales ha de asentarse «la nueva gobernanza transfronteriza», como la definió José Luis González Prada, secretario general de la FRAH y responsable, por tanto, de la entidad que organizó el acto.
En la cita se pudieron escuchar también unas palabras trasladadas por el vicepresidente primero de la Diputación, Víctor López de la Parte, y el discurso de un representante de la Dirección General de Política Económica de la Junta. Ambos, con el Plan de la Raya en mente, se comprometieron a contribuir con un futuro en pos del desarrollo del oeste de Zamora y esta parte del interior de Portugal.
