Los apartamentos turísticos aumentan el porcentaje de la tarta que se llevan, también en lugares sin masificación aparente como Zamora. Los datos muestran que los empresarios de la hostelería tradicional tienen razones de sobra para preocuparse ante el incremento del alquiler ocasional, que registra ya un importante número de viajeros. Y eso teniendo en cuenta que la mayoría de los pisos turísticos se encuentran en la capital y que, en muchos puntos del resto de la provincia, la hostelería tradicional es todavía la única opción a la que pueden acogerse los viajeros.
Para analizar la realidad hay que ir a las cifras, y son tajantes. Los alojamientos turísticos ya están cerca de ser la opción preferida por cerca del diez por ciento de los viajeros. Alrededor de cuatro mil personas de las que llegaron a la provincia en los cuatro primeros meses del año optaron por este tipo de alojamiento. En total, algo más de cuatro mil personas de las alrededor de 50.000 que durante el mismo lapso de tiempo llegaron a los hoteles.
Pero los datos van más allá, y es que en lo referente a pernoctaciones, los alojamientos turísticos están en un nivel muy superior. Más del diez por ciento de las noches de pernocta registradas en la provincia entre enero y abril fueron en apartamentos turísticos. Y es que la estancia media del turista es bastante superior en los pisos a la registrada en los hoteles. Los hoteles se quedan por debajo de las dos noches y los apartamentos las superan ampliamente, según la estadística del INE. Los que quieren pasar más días en Zamora optan, mayoritariamente, por los apartamentos.
Los datos indican también que, los fines de semana, los apartamentos turísticos registran mejor ocupación que los hoteles. Las noches de viernes y sábado más del sesenta por ciento de las habitaciones de alquiler ocasional están ocupadas en la provincia de Zamora, un porcentaje que se queda un poco por encima del que marcan los hoteles. La tortilla se da la vuelta entre diario, donde los hoteles son la opción más utilizada por los viajeros frente a los apartamentos, que se vacían el domingo y que recuperan la vida el jueves o el viernes.
