Hace prácticamente dos años que acabaron las obras de abastecimiento de agua para el alfoz sur de Zamora. Las obras están rematadas y se encargarán de suministrar agua a Morales del Vino, Arcenillas, Villaralbo, Moraleja del Vino o Tardobispo con agua procedente del río Duero, lo que permitirá una mayor estabilidad del servicio y el fin, teórico, a las restricciones que muchas localidades se ven obligadas a aplicar durante los meses de verano. Restricciones que, salvo acelerón poco posible de los plazos administrativos, se volverán a tener que aplicar este año, nueva época estival en la que las obras volverán a estar terminadas y todavía sin uso.
La cuestión depende de la Confederación Hidrográfica del Duero, que hace unos meses remitió a los pueblos afectados la petición de que identificar los pozos de sondeo que quieren mantener para usar en caso de emergencia. Pozos que las localidades, con ayuda de la Diputación de Zamora, identificaron y que mantendrán operativos para situaciones de necesidad, no ya de uso ordinario.
La toma de agua principal estará en el Duero, pero los municipios tendrán pozos de sondeo dentro de sus términos municipales con los que poder abastecerse si vienen mal dadas. Por ejemplo, según la información de la propia Confederación Hidrográfica del Duero, en Villaralbo se ha autorizado una captación de la que podrán salir hasta 217.000 metros cúbicos actuales, más que suficiente para un pueblo que actualmente «tira» con poco más de 107.000. En Moraleja del Vino se permitirá extraer más de 300.000 metros cúbicos de dos sondeos diferentes, uno principal y uno secundario, más del doble que actualmente. En Arcenillas la disposición prácticamente se multiplicará por tres, aumentará de forma importante en Tardobispo y en Morales del Vino aumentará también hasta rondar el millón de metros cúbicos de agua al año.
Es precisamente este último pueblo, Morales del Vino, el que ha comenzado la temporada de calor avisando a sus vecinos de la necesidad de ahorrar agua y recordando que la situación podría ser otra de haber autorizado antes la CHD el uso de las obras que costearon hace dos años el Somacyl y la Diputación de Zamora. El Ayuntamiento recuerda que los niveles de los depósitos «siguen siendo bajos» y que por ello se pide un uso «responsable y consciente del agua». La situación es la misma que todos los veranos, aquí y en el resto de los pueblos. Los depósitos de agua funcionan bien durante los meses fríos, cuando la población es más escasa, pero sufren en verano cuando hay más gente y cuando se tira de agua para actividades como el llenado de piscinas o el riego de los jardines, que consumen muchos litros de agua. No son infrecuentes, ni en Morales ni en el resto de pueblos, los problemas con la presión del agua, incluso la interrupción del suministro en momentos puntuales. Sucedió el año pasado en varios pueblos y seguramente suceda este.
Los ayuntamientos recuerdan unas pautas básicas a su vecindad. Por ejemplo, no abrir el grifo si no es necesario, mejor una ducha que un baño y usar los electrodomésticos con la carga completa, tales como lavadoras o lavavajillas. Se pide regar con responsabilidad, a primera o última hora del día para optimizar el agua o evitar el lavado de coches cuando escasee el suministro. No hay sequía (de hecho este año ha llovido mucho y las reservas de agua presentan un buen estado), pero la infraestructura da lo que da, no se ha aumentado su capacidad en varios años y las consecuencias son estas hasta que aumente el suministro con la autorización de la captación directamente desde el Duero.
El aumento de la capacidad de la captación fue solicitado por el Ayuntamiento de Zamora en julio del año pasado. De los 8,87 millones de metros cúbicos solicitados la mayor parte será para la capital (7,3 millones) y el resto se repartirá entre Villaralbo (217.000 metros cúbicos), Moraleja del Vino (en números redondos, 237.000), Arcenillas (76.000), Morales del Vino (507.000), Roales (260.000), La Hiniesta (71.000), Valcabado (170.000) y Tardobispo (32.000). El Ayuntamiento se ha comprometido con el Somacyl a ampliar el convenio a Andavías y al pueblo de Monfarracinos (no al futuro polígono). Las empresas de los municipios tendrán que extraer el agua de las cantidades asignadas a cada pueblo, para lo que será necesario el concurso de los ayuntamientos.
La depuradora del Ayuntamiento tiene capacidad para tratar la cantidad de agua solicitada, destacaron en su día fuentes municipales, pues es capaz de depurar hasta 25.000 metros cúbicos diarios. No obstante, cuando se añadan al convenio Andavías y Monfarracinos y la nueva red de abastecimiento empiece a funcionar, la maquinaria empezará a estar cerca del límite, por lo que no será posible ni aumentar mucho más las cantidades ni añadir más pueblos.
