Precariedad laboral, ratios elevadas y autorización de apertura de unidades mixtas en centros que «ya estaban completos». Las educadoras del primer ciclo de Educación Infantil, las que trabajan con niños de 0 a 3 años, han dicho basta ante unas condiciones laborales que, aseguran, son «indignas», mucho peores que las que tienen los compañeros del segundo ciclo de Infantil, con los que trabajan «puerta con puerta» y que «sí son considerados docentes».
«A nosotras, en cambio, se nos considera más cuidadoras que maestras. Parece que nos dedicamos a dos oficios diferentes», apunta una trabajadora en declaraciones a este periódico. El sector ha convocado, contra estas cuestiones, una huelga general para el 7 de mayo que se dirige a la totalidad del personal que presta servicios en centros del tramo 0-3 años, con independencia de su titularidad —pública autonómica, municipal, municipal de gestión privada, concertada, subvencionada por la Junta de Castilla y León o de carácter estrictamente privado—.
La huelga se fundamenta en una situación estructural de precariedad laboral que se ve profundizada por las elevadas ratios (8 menores de 0 a 1 años; 13 menores de 1 a 2 años; y 20 menores de 2 a 3 años) y por la autorización de apertura de unidades mixtas en centros ya completos con los tres niveles, «lo que precariza y añade una tensión extra a la situación laboral que viven las trabajadoras del sector», apuntan las mismas fuentes. «Esta problemática está especialmente acentuada en escuelas infantiles privadas, donde gracias a la gratuidad para las familias ha servido como excusa para su autorización masiva ahorrando costes a la administración, ampliando beneficios a las empresas y llevando a la extenuación al personal que hay en las aulas», indican los sindicatos. «A las familias, la gratuidad les ha venido muy bien. Pero a las trabajadoras se nos han empeorado las condiciones de forma muy importante», lamentan desde el sector.
El paro no está siendo bien recibido en las patronales, apuntan desde el sector. Las entidades titulares de los centros, ya sean empresas privadas o administraciones locales, «lejos de cumplir con su deber de garantizar condiciones laborales dignas, están incurriendo en actuaciones dirigidas a obstaculizar el ejercicio del derecho fundamental de huelga», lamentan las trabajadoras. «A tal efecto, se ha constatado la difusión de información falsa, sesgada o deliberadamente engañosa respecto a los motivos, alcance y consecuencias de la convocatoria, con la finalidad de desincentivar su seguimiento y perpetuar un modelo laboral precarizado». «Resulta especialmente grave que dichas entidades estén asumiendo competencias que no les corresponden arrogándose funciones que la normativa vigente reserva de manera expresa a la Administración educativa competente, en este caso la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León», lamentan los sindicatos.
Las trabajadoras luchan por una bajada de ratios, por la dignidad salarial, por la equiparación en las modalidades de gestión o por el reconocimiento educativo real. En definitiva, «por la dignificación de la etapa educativa del primer ciclo de educación infantil pese a que las administraciones y las empresas privadas se opongan a ello». A las seis de la tarde se ha convocado una concentración en La Marina por parte de las trabajadoras.
